|
|
Plan para convertir residuos agroalimentarios en biocombustibles
En Europa, las industrias agroalimentarias de cereales, vegetales y frutas
generan aproximadamente 30 millones de toneladas de residuos al año. Sin
embargo, estos residuos pueden dejar de ser tales y convertirse en algo tan
útil como combustible.
Recientemente se descubrió que una vez utilizado el aceite de cocina para
freír, se puede reciclarlo para producir biodiésel. De los restos
industriales del azúcar y los cereales también se puede obtener alcohol para
usar como combustible. Incluso la pulpa que desechan los fabricantes de
jugos cítricos puede convertirse en biogás.
En España se realizó esta semana, el I Congreso Europeo de Aprovechamiento
de Residuos de Alimentación, que se llevó a cabo en el Parque Tecnológico de
Valencia con objetivo de fomentar alternativas innovadoras para explotar
todos las posibilidades que brindan éstos residuos.
El Instituto Tecnológico Agroalimentario español (AINIA) presentó en el
congreso un proyecto para obtener biogás de restos citrícolas y ganaderos.
La mezcla de ambos residuos, 40 por ciento cítricos y 60 por ciento de
animales, y sometiéndolas a un proceso de fermentación sin oxígeno, se
obtienen 350 kilowatios por hora de biogás por cada tonelada de materia
prima.
Un ejemplo es una empresa española, de la región de Asturias, que trabaja
para obtener biogás a partir de los desechos de un matadero frigorífico en
la cuenca del Nalón, los fangos de una depuradora industrial y los residuos
de la industria láctea.
Estos proyectos presentan varias ventajas: en primer lugar son una nueva
fuente de energía renovable. Por otra parte, brindan una solución práctica a
las industrias de transformación alimentaria preocupadas por los residuos
cada vez más voluminosos y cuya eliminación representa un alto costo para
estas empresas.
Fuente: ADN MUNDO |
CENTRO DE
NEGOCIOS DE BIOCOMBUSTIBLES
|