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Los jóvenes investigan y
hacen ciencia en Santa Fe
La mayoría tiene poco más de 20 años y dedica parte de su tiempo a resolver
problemas y buscar alternativas para que la ciencia avance y la sociedad se
beneficie con sus desarrollos- Desde hoy y hasta mañana la comunidad puede
recorrer la muestra y charlar con los estudiantes.
Para iniciarse en el camino de la investigación no es necesario acumular
posgrados ni tener un coeficiente intelectual por encima del promedio. Pero
sí es indispensable tener la motivación y el interés de indagar en lo
desconocido y poner a prueba nuevos métodos que permitan el avance de la
ciencia y la búsqueda de soluciones innovadoras a problemas complejos y
cotidianos.
Este espíritu inquieto fue el que movió a más de 200 estudiantes de la
Universidad Nacional del Litoral, Universidad Católica de Santa Fe y
Universidad Tecnológica Nacional a presentar sus proyectos en el Décimo
Encuentro de Jóvenes Investigadores de la UNL, que este año es organizado en
forma conjunta con las otras dos casas de altos estudios y la Federación
Universitaria del Litoral.
Sin formalidades, con entusiasmo y ganas de mostrar lo que les gusta hacer,
los chicos explicaron a los evaluadores y a las personas que se acercaron
hoy al Aulario Común de la Facultad de Ciencias Médicas los detalles y
avances de sus investigaciones.
Son 180 trabajos de las áreas de las ciencias agrarias, ingenierías y
tecnologías, ciencias biológicas y de la salud; ciencias exactas y naturales
y ciencias humanas y sociales los que se exponen hasta mañana para que la
sociedad en su conjunto conozca las producciones que realizan los
estudiantes santafesinos.
Usar las virutas del cuero
Software con las más diversas funcionalidades, análisis detallados de las
características antioxidantes del aceite esencial crudo, estudios de las
propiedades fisicoquímicas de los quesos comercializados en Santa Fe y
análisis sobre la evolución del sector comercial minorista entre 1994 y
2005, dan una idea de la diversidad de temáticas abordadas por los jóvenes
investigadores.
Agustín Brondino y Américo Salomone tienen 21 y 25 años y no indagaron sobre
ninguno de los tópicos mencionados. Ellos eligieron otro camino: descubrir
un uso posible y rentable para que sea posible recuperar los residuos
sólidos que origina la industria de la curtiembre. “Para dale la uniformidad
que necesita el calzado o a la vestimenta se le aplica un proceso de
rebajado en donde parte del cuero se pierde, generando virutas que no tienen
utilización y se las coloca en reservorios especiales porque tienen
contenido de cromo y material orgánico”, explicó Brondino.
Los alumnos de la Facultad de Ingeniería Química comentaron que existen
estudios previos que proponen alternativas que sirven para la realización de
pegamentos o pinturas pero que son inaplicables por su elevado costo de
proceso. Pero los jóvenes encontraron una nueva utilización. ``Nosotros
proponemos generar a través de la materia orgánica un hidrolizado para que
las virutas peguen y una vez unidas generar así un aislante térmico para
usarlo en paredes, cañerías y techos'', señaló Salomone, tras agregar que ya
realizaron las primeras pruebas en laboratorios y planta piloto de la FIQ.
Combustibles y transporte
Un grupo de estudiantes avanzados y jóvenes graduados de las carreras de
ingeniería civil, industrial y mecánica de la UTN se abocaron a estudiar qué
tecnologías y combustibles alternativos pueden aplicarse en el futuro al
sistema de transporte público santafesino.
“Nos pusimos a investigar en el tema porque pensamos que en el futuro va a
haber problemas en el sector energético y queremos proponer una alternativa
que esté al margen del sistema energético tradicional”, comentó Juan Jaurena.
Investigaron 8 tipos de combustibles y tecnologías, definieron ventajas y
contras y eligieron tres: biodiesel, GNC y energía eléctrica. “El biodiesel
emite menos dióxido de carbono, con lo cual reduce los gases del efecto
invernadero, propaga menos monóxido de carbono, azufre y material
particulado. El GNC es un combustible más limpio que el gasoil, tiene
menores emisiones de dióxido de carbono, está casi libre de azufre, de humo
y de olor. La energía eléctrica la pensamos con el sistema de trolebus, en
cuyo uso la contaminación es cero”, explicó Jaurena.
Los estudiantes están aún en fase de prueba para determinar cuál es la
alternativa que genere un equilibrio entre el costo y el impacto ambiental.
Tanto los trabajos de este grupo como el de los estudiantes que eligieron
buscar una alternativa de utilización de la viruta del cuero son sólo dos
casos que demuestran que los jóvenes son capaces de hacer avanzar la ciencia
y generar desarrollos que beneficien a toda la sociedad.
|| Fuente: 25 de octubre de 2006 (El litoral- mr)
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CENTRO DE
NEGOCIOS DE BIOCOMBUSTIBLES
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